Lo que nunca hay que hacer
Bien… hállome en un complicado dilema. La immensa mayoria de los lectores (almenos de aquéllos que comentan) no ha cogido el chiste de la última tira y piden explicaciones. Algo que un humorista NUNCA debe hacer. Repito. NUNCA. Con mayor énfasis. NUNCA.

Sirva el ejemplo de Dragon Fall. El chiste se puede cojer o no. El fallo a veces estará en el receptor (lento), a veces en el emisor (icompetente). Cuando el humorista falle en su intento de transmitir a la audiencia una situación humorística deberá asumir su derrota y correr un tupido velo sobre el asunto. Se que puede parecer frustante para los que se quedan en ascuas intentando discernir las intenciones del dibujante (en este caso), pero es que intentar explicar un chiste sólo acarrea una incómoda sensación de que no se está en la misma onda. Por no hablar de que se destruye la magia. Los chistes son de tipo binario: los cojes o no. De igual manera, sólo hay 10 tipos de personas: los que cogen esos chistes binarios, y los que no. No hay más.
Por eso lo que voy ha hacer no hay que hacerlo NUNCA. ¿Mi excusa? La última tira no tenia ningún chiste. En serio. No había ningún juego de palabras, ninguna metáfora oculta, no había slapstick ni guiños al lector. Sólo queria colar una frase. Para mi hay palabras o frases que por si solas son graciosas y merecen una tira. Pero para vosotros no ha resultado graciosa, sino desconcertante. Supongo que hay gente que la sabe usar mejor que yo. Ubicarla mejor dentro de una escena. Asumo mi fracaso.
ps: acabo de ver este comentario de katakraos
no sé, a mçi me parece que simplemente es un salido y lo que le pregunta es por la ropa que ella lleva puesta…
no sé, a mí me hizo gracia así. luego dicen que soy raro…
’nuff said.



